Matrimonio Civil Igualitario en Venezuela

jeudi 12 juin 2014, par Internacional y Derechos Humanos

 

Avances en el mundo
En una pequeña fracción del mundo, a los hombres y mujeres con orientación sexual homosexual se les ha reivindicado el derecho al matrimonio civil. Países como Holanda, Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina, Dinamarca, Uruguay, Colombia, Nueva Zelanda, Francia, Brasil, Reino Unido y Escocia, así como 18 estados federados de EEUU y 2 de México permiten a gais y lesbianas contraer nupcias, inclusive adoptar niños en algunos casos.

Actualmente están en debate leyes de matrimonio igualitario en Andorra, Finlandia, Alemania, Irlanda, Luxemburgo, Nepal y Taiwán, así como algunas regiones de Australia y otros estados de México y EEUU. La figura jurídica además recibe espaldarazos políticos en Cuba, Chile y Tailandia. De los 26 países que conforman Latinoamérica (incluyendo territorios dependientes) sólo Argentina, Uruguay y Brasil brindan igualdad plena y protección igualitaria a las familias de gais y lesbianas en todo su territorio, lo cual es sólo el 6% de estos países, que representa el 41%3 de la población latinoamericana.

Los avances en estos países vienen dados por las luchas que sus movimientos sociales LGBTI han librado durante años, incluso décadas, de forma que en muchos de estos Estados-Naciones a la fecha de aprobación de la unión matrimonial ya tenían algunas figuras jurídicas que reconocían las uniones concubinarias o uniones estables de hecho entre personas del mismo sexo o género (Brasil 2011, Argentina 2002, Uruguay 2007 y Colombia 2007).

Venezuela acaricia finalmente la libertad
La campaña por el matrimonio igualitario en Venezuela nace en octubre de 2012 en la ciudad de Maracay, Edo. Aragua. Una campaña de sensibilización y concientización a través de las redes sociales Facebook y twitter, liderada por la Asociación Civil Venezuela Igualitaria, cuyo éxito condujo a buscar alianzas que se concretaron inicialmente con la Fundación Amanecer Humano de la ciudad de Maracay y junto a quienes a partir de mayo de 2013 se realizó una gira nacional de conversatorios sobre Derechos Humanos y Diversidad Sexual así como la presentación del Ante-Proyecto de Ley de Matrimonio Civil Igualitario.

Durante la gira se forjaron alianzas en cada región, sumando 30 movimientos sociales que trabajan a favor de la comunidad de gais, lesbianas, bisexuales, transgénerxs, transexuales e intersexuales, consolidándose como agentes recolectores de las firmas que respaldarían la entrega del proyecto ante la Asamblea Nacional (Art. 204 CRBV iniciativa popular). Por primera vez en la historia de Venezuela se suman tantos colectivos en una misma causa aun con las diferencias ideológicas propias de un país polarizado.

Las jornadas de recolección de firmas fueron significativas ya que el acercamiento a las masas permitió apreciar el nivel de respeto que en su mayoría expresaban los y las heterosexuales, que representaron un 70% de los firmantes. Además, de presentarse muy pocas situaciones de rechazo, y esas pocas, con un insignificante grado de agresión. Entre las rúbricas se encuentra las de cuatro Diputados a la AN (Tania Díaz, Eduardo Piñate, Carlos Sierra y Eduardo Lima), además de las firmas de ministros, gobernadores, alcaldes, concejales y artistas de varios ámbitos.

El 31 de enero de 2014 fue un día histórico para Venezuela, por primera vez se consigna al poder legislativo un proyecto de ley de manos de 476 movimientos LGBTI organizados, una concentración totalmente política frente al parlamento, con más de 300 personas y 20.940 firmas. La Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU (DUDH), los Principios de Yogyakarta, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) y en el Plan de Gobierno conocido como Plan de la Patria, hoy Ley de la República fueron los fundamentos de este proyecto. Se espera que luego de un proceso común a todo proyecto de ley que implica la revisión de la legitimidad de las firmas así como la constitucionalidad del proyecto, se agende para comenzar su discusión en Agosto de 2014.

¿Por qué Matrimonio ?
La querella por el matrimonio civil entre personas del mismo sexo o género no es un mero capricho de las parejas burguesas o clases medias que encuentran en la institución abrigo a sus legítimos problemas patrimoniales, sucesorales y filiatorios, así como tampoco buscan garantizar la continuidad de sus apellidos, abolengos o estirpe social, se trata de acabar con la discriminación. Cualquier propuesta distinta al Matrimonio civil solo propone de plano prolongar la discriminación, con una particular violencia que se traduce en “exclusión simbólica o desigualdad simbólica” pues alcanza a las personas en su dignidad, su identidad y su libertad.

El Matrimonio es un derecho humano junto al derecho a conformar familia y a recibir la protección del Estado consagrados en la DUDH, y los derechos humanos son para todos y todas, sin excepción, sin discriminación por raza, por credo, por clase social y por supuesto tampoco por orientación sexual ni identidad de género. Entonces la base del problema es el derecho a la Igualdad frente a la ley, el derecho a no ser discriminados y el derecho al libre desenvolvimiento de la personalidad, derechos humanos que reclaman personas ricas, pobres y clases medias con orientaciones sexuales e identidades de genero distintas a las impuestas por una sociedad hetero-socio-culturada, desde cuya perspectiva podemos casarnos, pero con personas del sexo opuesto, obligándonos a ser hipócritas, constituyéndose no en un derecho sino en una coacción heterosexista a la libertad disfrazada de derecho.

Quizá para muchas parejas de distinto sexo y género el matrimonio no es importante, pero para las y los homosexuales sí la tiene, pues es un instrumento formativo acerca de la diversidad y un instrumento para combatir la discriminación. La discusión y aprobación del mismo es de gran importancia para los venezolanos y las venezolanas, pues significaría remover obstáculos ilegítimos (Artículo 44 del Código Civil), que limitan la igualdad y la libertad, el pleno desarrollo de las personas y su efectiva participación en la vida política, económica, cultural y social desalentando la perpetuación de las conductas homofóbicas, lo que se traduce en una enseñanza a vivir en libertad sin necesidad de vulnerar los derechos de otros.

Si el Estado reivindica el derecho al matrimonio civil a las parejas de igual sexo o género, eso naturalizaría la expresión sana y libre de nuestros afectos ; estaría naturalizando la homosexualidad y reivindicando nuestra dignidad como individuos, la de nuestras parejas y de nuestras familias. El Estado estaría ordenando a reconocer el compromiso y los sentimientos de las parejas del mismo sexo o género como iguales al de los miembros de una pareja de distinto sexo y género y en consecuencia merecedores del mismo marco normativo. ¿Resultados ? Respeto Social, un paso hacia la cura de viejas enfermedades sociales como el miedo, el odio y la discriminación.

Giovanni Piermattei
Presidente de la Asociación Civil Venezuela Igualitaria
Maracay, Aragua. Venezuela

 
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